Avances recientes en el diagnóstico de laboratorio de la tuberculosis
El análisis de imágenes con IA y las pruebas moleculares rápidas automatizadas están aportando valiosas herramientas para el diagnóstico de la TB
La tuberculosis (TB), causada por Mycobacterium tuberculosis (MTB), continúa siendo una de las enfermedades infecciosas más mortales del mundo. Aunque el 26 % de la población mundial está infectada, en la mayoría de los casos la infección permanece latente. Cada año se registran más de 10 millones de casos nuevos y cerca de 3 millones de muertes. La eliminación de la TB es un objetivo urgente de salud pública, y para lograrlo, el diagnóstico temprano y preciso resulta fundamental.
Una revisión de Shrivas y Singh, publicada en el J. Glob. Infect. Dis. (2025), analiza los métodos de diagnóstico actualmente disponibles para esta enfermedad, cuya presencia sigue en aumento en el mundo.
Los métodos de diagnóstico tradicionales tienen limitaciones. El diagnóstico convencional aún se basa en la radiografía de tórax (RxT), el cultivo y la baciloscopía. Si bien la RxT sigue siendo útil para identificar lesiones pulmonares, su especificidad es baja.
Los avances en imágenes digitales y la aplicación de inteligencia artificial (IA) para su interpretación, han mejorado su rendimiento y la posibilidad del acceso en zonas sin especiaistas. Herramientas como CAD4TB, Lunit INSIGHT CXR y Qure.ai han demostrado una sensibilidad superior al 90 %, permitiendo reducir a la mitad el uso de pruebas moleculares como Xpert/MTB-RIF. Sin embargo, su rendimiento disminuye en mayores de 60 años y en personas con TB previa.
El cultivo sigue siendo el gold standard debido a su alta sensibilidad y especificidad, pero su principal limitación es que se requieren semanas de espera. El sistema BACTEC MGIT 960, basado en cultivo líquido, ha sido recomendado por la OMS desde 2007. Su uso requiere laboratorios con bioseguridad de nivel 3, lo que limita su aplicabilidad.
El desarrollo de técnicas moleculares está transformado el diagnóstico de la TB. La PCR permite detectar DNA de MTB con alta sensibilidad. Variantes como la PCR en tiempo real (RT-PCR) y la PCR múltiple (mPCR) permiten cuantificar la carga bacteriana y detectar simultáneamente varias especies.
Uno de los mayores avances ha sido el sistema GeneXpert, una prueba automatizada lanzado por Cepheid Inc., con una RT-PCR totalmente automatizada para diagnosticar la tuberculosis en pocas horas. El modelo GeneXpert MTB/RIF Ultra, mejorado en 2017, detecta también la resistencia a la rifampicina (RIF) y reduce el límite de detección a 16 unidades formadoras de colonia por mililitro (CFU/mL), frente a 113 de la versión anterior. En 2020 se introdujo GeneXpert MTB/XDR, que identifica simultáneamente resistencia a RIF, isoniazida, fluoroquinolonas, aminoglucósidos (amikacina, kanamicina, capreomicina) y etionamida. Su sensibilidad oscila entre 86 % y 98 % dependiendo del antibiótico.
Otro avance lo representa la tecnología GeneXpert Edge, una versión portátil para entornos con infraestructura limitada. Además, también se está evaluando una prueba en sangre llamada Xpert MTB-Host Response (MTB-HR), que mide la expresión de tres genes en una muestra de sangre obtenida por punción digital. Aunque promueve un enfoque no invasivo, su sensibilidad aún es baja en población infantil y HIV-positiva.
India desarrolló TrueNat como alternativa a GeneXpert. Los estudios muestran que su sensibilidad y especificidad son comparables (91 % y 96 %, respectivamente), incluso en coinfección TB-HIV.
Otro método destacado es la prueba LPA (Line Probe Assay), una prueba molecular que detecta MTB y genes asociados a resistencia. Existen versiones comerciales como GenoType MTBDRplus e INNO-LiPA, que han evolucionado para cubrir fármacos de segunda línea. Su aplicación se ve limitada por la aparición de nuevas mutaciones aún no incluidas en las sondas.
La técnica LAMP (Loop-Mediated Isothermal Amplification) permite amplificar DNA a temperatura constante, sin necesidad de termociclador. Aunque la OMS la recomienda desde 2016, su menor especificidad impide el uso rutinario.
La secuenciación NGS (Next Generation Sequencing), especialmente en su modalidad dirigida (targeted NGS), permite detectar múltiples mutaciones de resistencia en una sola prueba y sin cultivo previo. Esta tecnología resulta útil para validar nuevos fármacos y caracterizar la resistencia emergente, aunque exige laboratorios centralizados y personal capacitado.
También se han desarrollado pruebas basadas en la respuesta inmunológica, como el QuantiFERON-TB Gold y el T-SPOT.TB, que miden la liberación de interferón gamma. Son más específicas y sensibles que la prueba cutánea de la tuberculina, pero no distinguen infección latente de infección activa. Las pruebas serológicas no están recomendadas, aunque se están desarrollando pruebas rápidas en formatos de flujo lateral con antígenos específicos que podrían funcionar como prueba de tamizaje en campo, sin requerir equipamiento ni personal especializado.
Si bien el diagnóstico de la TB ha avanzado significativamente en los últimos 20 años gracias a las técnicas moleculares, la automatización y el uso de la IA, aún persisten desafíos clave como el acceso limitado en zonas rurales, los costos elevados y la necesidad de pruebas más rápidas, sensibles y aplicables en el punto de atención o Point of Care (POC).